Salmorejo

B20_Salmorejo

Chicarrón del norte como soy, toda mi infancia y adolescencia transcurrió en el más absoluto desconocimiento de las bondades gastronómicas del sur. Yo pensaba que Gazpacho era sólo un dibujo animado que siempre iba con Mochilo y con Pincho. No fue hasta mi época universitaria en Zaragoza (ciudad que rivaliza con Sevilla como capital española del calor sofocante) que descubrí el gazpachito andaluz. Y aún tuve que esperar más y viajar hasta Córdoba para conocer y probar el salmorejo cordobés.

Fue en el primer restaurante que entramos nada más llegar a Córdoba: queríamos comer algo típico y nos topamos con un restaurante desierto (no se veía ni al camarero), oscuro, con pintadas en la pared y con una decoración que me recordó un poco a un restaurante chino. El menú era un poco caro para nuestro estándar de entonces (>20€) pero estábamos de vacaciones y nos arriesgamos porque tenía todo lo que queríamos probar. Resultó que Las Caballerizas de los Marqueses era el restaurante de un hotel de cinco estrellas que no sé por que estaba vacío (las pintadas eran firmas de gente) en el que comimos de fábula: tempura de berenjenas con miel, salmorejo cordobés, rabo de toro y un postre que no recuerdo. Estaba todo muy bueno, pero para mí el gran descubrimiento fue el salmorejo. Con decir que lo primero que hice al volver de vacaciones fue preparar mi primer salmorejo os lo digo todo.

Y la verdad es que no podía ser una receta más fácil de preparar, así que ya estáis yendo al mercado a comprar unos buenos tomates maduros que hoy toca salmorejo cordobés.

NIVEL:

Entre muy fácil y tirado

TIEMPO:

15 minutos (más 2 horas de reposo)

INGREDIENTES:

(para dos personas)

Para el salmorejo:

  • Medio kilo de tomates maduros
  • 100 g de pan duro
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Medio diente de ajo
  • Sal

Para la decoración:

  • Un huevo
  • 30 g de jamón serrano
Ingredientes salmorejo

Ingredientes para el salmorejo, con el tomate chupando cámara (como buen protagonista de esta película)

ELABORACIÓN:

Cortamos el pan en trozos y lo ponemos en el vaso de la batidora.

Dependiendo de cómo de fino queramos que nos quede el salmorejo, podemos pelar los tomates y quitarles las pepitas. Lo primero es fácil: damos un par de cortes en el culo de los tomates y los escaldamos un minuto en agua hirviendo. Los enfriamos rápidamente en agua fría y se pelarán con suma facilidad. Quitar las pepitas es más engorroso y yo no suelo hacerlo. Una opción es tamizar el salmorejo, pero a mí me parece un rollo: casi que lo dejo para cuando venga alguien muy pero que muy importante de visita.

Cortamos los tomates en trozos y los incorporamos al vaso. Salamos y si el pan está muy duro dejamos reposar media hora para reblandecerlo.

Pelamos el ajo, quitamos el germen interior e incorporamos medio al vaso. Añadimos el aceite y trituramos bien con la batidora.

Tapamos y enfriamos en la nevera unas dos horas.

Lo podemos servir en boles con trocitos de jamón y huevo duro por encima.

Os recomiendo que lo comáis muy lentamente, que cuando se acaba le da a uno un bajón…

Anuncios

Esperamos tu comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s